Aunque en España sea prácticamente un desconocido, David Safier es un guionista y novelista alemán muy popular en su país. Además de haber escrito el guión de varias series de éxito y tener varios premios de televisión, con su novela Maldito Karma (Seix Barral) ha conseguido un gran éxito de crítica y ventas, superando el millón de ejemplares sólo en Alemania.La protagonista de Maldito Karma, Kim Lange, es una presentadora de televisión de gran éxito. Sus programas tienen gran audiencia, su prestigio es enorme, y está nominada al premio más importante que se concede en su país a un presentador de televisión. Pero conseguir esa posición en un sector en el que la competencia es feroz no ha sido nada fácil, y ha tenido consecuencias negativas en su vida personal. Su matrimonio hace aguas por el poco tiempo que Kim dedica a la vida familiar. Y su única hija reclama continuamente una atención que su madre no tiene tiempo de prestarle. El mismo día en que se van a entregar los premios de televisión, Kim tiene que elegir entre acudir a la ceremonia o participar en la fiesta del quinto cumpleaños de su hija. Por supuesto, elige la entrega de premios. Y allí, en un inverosímil accidente, Kim Lange muere y se reencarna en hormiga.
Y aquí es donde empieza realmente la novela. Toda la narración es una carrera de obstáculos para la ex-periodista, una dura prueba en la que se reencarnará varias veces y deberá intentar realizar buenas acciones para acumular el buen karma necesario para llegar, algún día, al Nirvana. Pero vida tras vida, Kim se irá dando cuenta de que desperdició su vida como humana en busca de su éxito profesional, abandonando a su marido y, sobre todo, a su hija. Cuando se da cuenta de lo mucho que quiere a esas dos personas, el karma y el Nirvana pasan a un segundo plano, y su único objetivo es pasar el mayor tiempo posible cerca de los que fueron su familia.
Pero el hecho de que la novela hable de reencarnación y karma, no significa en absoluto que sea una obra espiritual. Al contrario, el tema de la reencarnación es una simple excusa para lograr dos objetivos. El primero, y el que logra el autor sin ningún esfuerzo, es hacer una novela ligera, divertida y llena de situaciones sorprendentes por lo absurdo de los protagonistas. El hecho de que varios protagonistas sean humanos reencarnados en animales genera momentos cómicos que hacen que la novela sea entretenida y amena. El segundo objetivo parece ser una reflexión seria sobre los valores de la sociedad actual, las prioridades que asignamos en nuestras vidas al trabajo y la familia. El autor, de una manera un tanto ingenua y superficial, aborda un tema que siempre ha sido arduo, el de conciliar la vida laboral con la necesaria dedicación a la familia. Pero en la novela gana el humor frente a la reflexión. Las ocasiones en que Safier intenta profundizar sobre lo que es realmente importante en nuestras vidas -hace incluso alguna pequeña incursión en el tema de las religiones-, quedan ahogadas rápidamente por la necesidad de lograr un ritmo ágil en la novela y, sobre todo, por ese empeño en evitar el tono serio, rebajando la tensión rápidamente con un giro cómico. Así, cuando la narración empieza a adquirir un tono formal, reflexivo, parece que el autor teme espantar al lector y abandona rápidamente esa seriedad volviendo al estilo intrascendente y risueño en el que Safier se siente más cómodo.
La trama de Maldito karma, si bien es original, resulta bastante predecible, y salvo un par de sorpresas -una de ellas incluye una trampa de la que el autor podría haber prescindido-, no presenta sobresaltos ni giros inesperados.
Maldito karma es uno se esos libros que gustan sin saber demasiado porqué. El argumento es de lo más increíble, pero quizá por ello el lector tiene, desde el principio, una actitud de total aceptación, de que cualquier cosa que ocurra en la novela la va a admitir sin rechistar. Además, el tono de la novela es ligero, plagado de situaciones que despiertan la sonrisa en cada página. El toque humorístico y jocoso de la novela no esconde un intento de reflexionar sobre la vida y la muerte, sobre la importancia de priorizar las cosas realmente importantes en nuestras vidas. Si se queda o no es un mero intento es algo que cada lector deberá valorar.

