Importante: en esta reseña se dan detalles y se revelan hechos fundamentales de los libros anteriores de la Saga de Ender. Si no los habéis leído, tenéis pensado hacerlo, y no queréis que os desvelen información, mejor aparcad la lectura de esta entrada durante un tiempo. Disfrutad, en todo caso, del vídeo promocional del cómic de El juego de Ender, pero no paséis de ahí.Antes de entrar a analizar el libro de hoy, es obligado hacer una pequeña introducción para los que no conozcan la saga de Ender, o la obra de Orson Scott Card en general. En 1978 este autor publicó un relato -hay quienes lo catalogan como novela corta- titulado El juego de Ender (os hablé de él hace unos meses en esta entrada). La obra le valió un premio al mejor autor novel, y en 1985 volvió a publicar la misma historia aumentada y corregida, ahora ya como novela, pero con el mismo título. El juego de Ender se convirtió en una de las obras de ciencia-ficción más premiadas, más leídas y con mejores críticas. La historia narra la vida de un niño que con seis años de edad es apartado de su familia y obligado a entrar en la Escuela de Batalla, donde debe aprender estrategia bélica y prepararse para participar en la guerra que la Humanidad mantiene contra una raza alienígena, los insectores. Pese a que Ender siempre creyó estar trabajando en simuladores de batalla, lo cierto es que todas las órdenes que daba eran ejecutadas realmente. Cuando Ender descubre que ha participado en una guerra real, que muchos hombres han muerto cumpliendo sus órdenes y que la especie insectora ha sido aniquilada, queda traumatizado para siempre.
El éxito de la novela llevó a su autor a continuar la historia de Ender, ya como adulto, en tres novelas más que forman lo que se conoce como la Saga de Ender. Posteriomente publicó otras cuatro novelas -que forman la saga de la Sombra- donde el protagonista es Bean, un compañero de Ender en la Escuela de Batalla. El primer volumen de esta nueva saga volvía a narrar los hechos tratados en El juego de Ender, pero desde la perspectiva de Bean. Los tres siguientes narraban los conflictos políticos y bélicos de las decadas posteriores. En ellos tiene un gran protagonismo Peter, hermano de Ender y que se convierte en el Hegemon, lider absoluto del poder político y militar en la Tierra.
Pese a la existencia de ocho volúmenes dedicados a la historia de Ender y sus compañeros, los incondicionales de Orson Scott Card echaban de menos conocer con detalle la vida de Ender desde que abandona la Escuela de Batalla en el primer volumen hasta que aparece ya como adulto y miembro de un movimiento pseudo-religioso -algo así como una religión para los que no creen en ningún Dios- que promueve valores éticos, morales y sociales. Pues ese es el espacio que ocupa Ender en el exilio. O más bien el espacio que comienza a ocupar, ya que después de leer esta nueva novela, da la impresión de que puede ser el inicio de otra mini-saga. En este volumen se retoma la historia de Ender justo después del fin de la guerra contra los insectores. Ender se ha convertido en héroe de la humanidad tras haber exterminado a la raza alienígena. Pero precisamente por eso se ha convertido en un gran problema. Debe abandonar la Escuela de Batalla, pues la guerra ha terminado, pero si volviera a la tierra podrá convertirse en un arma de incalculable valor para cualquier gobierno o grupo que consiguiera controlarlo. Hyrum Graff, que fue el responsable de la formación de Ender, sólo encuentra una salida: enviarlo en una de las naves de colonización que se lanzan al espacio, para que ejerza como gobernador en una nueva colonia. Pero en el viaje le surgirá un competidor. El comandante de la nave en la que ha embarcado no piensa permitir que un adolescente sea gobernador de una colonia, y durante el viaje moverá los hilos para colocarse a sí mismo en posición de ostentar ese cargo.
Ender aparece en esta novela como un adolescente de gran inteligencia, pero torturado por haber cometido un hecho monstruoso: exterminar a toda una especie. De poco sirven las palabras de los que le rodean y que intentan consolarle con argumentos razonables. Fue una guerra, los insectores estaban atacando la Tierra, y lo que hizo Ender fue defender a la humanidad. Pero aún así, el sentimiento de culpa le impide encontrar la paz. Si Ender acepta viajar a un nuevo planeta no es por afán de poder. No le interesa demasiado ser gobernador. Su verdadera motivación radica en el hecho de que los planetas que se están colonizando habían sido ocupados antes por los insectores. Ender tiene la esperanza de poder estudiar a la especie a la que aniquiló gracias a las huellas dejadas por la civilización insectora en el planeta. No puede evitar pensar en que derrotó con demasiada facilidad a una especie muy inteligente y con gran experiencia bélica. En cierto modo se pregunta si los insectores se dejaron aniquilar voluntariamente.
Si el enlace con la saga original es evidente, no menos importante es la relación con la saga de la Sombra. Algunos de sus protagonistas reaparecen aquí, como Virlomi, la líder india que tras su fracaso en la Tierra viaja también como gobernadora a una nueva colonia. Especial importancia cobra -sobre todo al final de la novela- el personaje de Randall Firth, quien viaja en la misma nave que Virlomi. Randall es, según su madre, hijo de Achilles el Grande, y busca venganza por el asesinato de este a manos de Bean.
Ender en el exilio retoma el estilo original de El juego de Ender. La narración se basa casi exclusivamente en un juego estratégico de voluntades. Ender es un experto manipulador, y su guerra se libra en el terreno de las ideas, de los gestos y de las palabras. Siempre tiene un plan preparado para conseguir sus objetivos, y siempre hay una razón oculta para su comportamiento. El estilo narrativo, con abundantes diálogos, hace la obra tan amena y ligera como la primera entrega de la saga, lejos del estilo algo más alambicado de la saga de la Sombra.
Una serie que ya lleva nueve volúmenes publicados -y que parece que no acabará aquí- difícilmente puede mantener constante su nivel de calidad e interés. Es cierto que las últimas entregas no llegaron a convencer ni a critica ni a público tanto como la obra original. Pero con Ender en el exilio los seguidores de Ender tienen la oportunidad de reencontrarse con los valores que llevaron al éxito a la primera novela de la serie.

1 comentarios:
Siempre me han hipnotizado los diálogos y decisiones inteligentes de los personajes de los libros de O. S. Card, y que nuevamente se pueden observar en Ender en el Exilio. Sin embargo, no es del mismo nivel de el Juego de Ender y la saga entera de Bean.
La Opinión del Lector
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