Esta vez no voy a hablaros de una novela, ni de una colección de relatos, ni de una obra teatral. Por primera vez os traigo el comentario de una obra de divulgación. No sólo de ficción vive el lector, y aunque las novelas sean una agradable lectura, la divulgación también ofrece obras que nos proporcionan algunas horas de entretenimiento, a la vez que nos hacen crecer intelectualmente.
Historias de la ciencia (Fernando del Álamo) es un libro atípico. Se trata de una recopilación de pequeños artículos sobre personajes (científicos, físicos, químicos, ingenieros...) que han tenido alguna relevancia en la historia de la ciencia. En realidad estos artículos son entradas que el autor ha ido publicando a lo largo de los años en el blog que lleva el mismo nombre que el libro. Tras seleccionar y reestructurar algunos de sus mejores posts, el resultado ha sido este libro que nos habla de personajes familiares para el gran público (Darwin, Pasteur, los Curie...) y otros quizá menos conocidos para los que no hayan cursado estudios de alguna disciplina científica. En cualquier caso, el autor se centra en la cara humana del científico, acompañando con anécdotas y rasgos personales la explicación de algunos de los descubrimientos científicos más importantes de la historia.
En una obra de divulgación es esencial llegar a la mayor cantidad de lectores posible. Historias de la ciencia lo consigue gracias a dos cosas: un lenguaje llano, perfectamente comprensible aún para quien no tenga especiales conocimientos científicos, y una visión genérica de los aspectos más importantes de cada tema o personaje tratado, sin entrar en largas explicaciones de detalles que serían insufribles para cualquier persona que no tuviera un doctorado en física. Los libros como este suelen ser prolijos en fórmulas, esquemas y demostraciones. No es este el caso: los gráficos están donde pueden aportar claridad al texto, las fórmulas prácticamente son inexistentes y, para profundizar, el autor propone cientos de vínculos en Internet, en lugar de llenar páginas sin ton ni son. Es de agradecer encontrar a un autor con suficientes conocimientos como para escribir mil páginas, y con la suficiente humildad como para saber prescindir de las que sobrarían en una obra de divulgación y dejarnos lo fundamental en apenas la cuarta parte de espacio.
Se trata de un libro entretenido, ameno y sorprendente. Seguro que conoceréis algunos de los datos que encontraréis en él, pero también habrá detalles que os sorprenderán. Si sentís curiosidad por saber quién era ese señor peinado con bucles que aparecía en los ya extintos billetes de 10.000 pesetas o por qué Barcelona se quedó sin torre Eiffel, que fue a parar finalmente a París, este es vuestro libro. Y si os quedáis con ganas de más al acabar su lectura, no os preocupéis: tenéis el blog de Historias de la ciencia para seguir disfrutando.
Nota: Historias de la ciencia no se vende (aún) en librerías tradicionales. De momento sólo lo encontraréis a la venta en Lulu.com, donde también podréis leer el índice de artículos.
jueves 7 de agosto de 2008
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