viernes 13 de junio de 2008

Articuentos

A los que ya hemos disfrutado otras veces de la lectura de alguna obra de Juan José Millás no debería ya sorprendernos su genialidad, su maestría para convertir en literatura una mirada crítica al mundo en que vivimos. Y quizá en sus novelas ya esperemos lo que sabemos de antemano que vamos a encontrar, pero a mí, la lectura de Articuentos, me ha dejado boquiabierto. Este libro que, años después de su publicación, se ha reeditado en Punto de Lectura, es una recopilación de artículos aparecidos en prensa a lo largo de varios años. Y quiero apresurarme a deshacer cualquier idea preconcebida que podáis tener sobre este tipo de libros. Y es que los artículos de Millás no son cualquier cosa. Aislados, leídos individualmente sin que nos los presenten, unos nos parecerían una fábula, otros una carta a un amigo, otros una página arrancada de un diario personal... Son pequeños frascos de esencias, donde se mezclan en dosis pequeñas pero concentradas la ironía, el escepticismo, la crítica, el sentido común y, como aglutinador de toda esa mezcla, un dominio del lenguaje que raramente se encuentra en las páginas de un periódico.

En efecto, leyendo Articuentos se olvida uno de que esas páginas se publicaron a diario en la prensa escrita. Ningún artículo ha perdido fuerza o vigencia por el paso de los años (algo tan fácil en este tipo de escrito). Y, mientras vamos leyendo, aumenta el ansia de pasar página tras página para llegar al final, a pesar de que sabemos que no hay un final, que no se trata de una trama novelística con un desenlace espectacular. Es como si quisiéramos llegar a desentrañar hasta el último pensamiento del autor, porque cada una de las ideas que desgrana en sus artículos va envuelta en una prosa tan cuidada que es como un regalo que vamos desenvolviendo poco a poco.

Disculpadme si parezco estar en éxtasis mientras hablo de este libro, pero es que he disfrutado de su lectura como hacía tiempo que no lo hacía con ningún libro. Y para disfrutarlo de verdad, os ruego no lo leáis como una novela. Si abrís el libro y leéis las primeras cien páginas de una vez, estaréis malgastando el talento de Millás. Mi recomendación es que leáis uno o dos artículos cada vez. Paladeadlos, impregnaos en ellos, y dedicad después unos minutos a diseccionarlos, porque encontraréis más de una lectura en muchos de ellos.

En definitiva, elegid una buena novela, y poned junto a ella Articuentos. Dedicad un buen rato a la novela por cada cinco minutos que dediquéis a este libro, y os aseguro que se convertirá en una de vuestras obras favoritas.